El cambio que nadie te cuenta: La Romantización de la Gestación

Por aquí, yo de nuevo… esta vez les tengo que hablar sobre algo importante. Generalmente siempre conversamos esto con mis pacientes en la primera consulta que tenemos, pero creo que es importante comenzar a visibilizarlo aún más.

Siempre les cuento y les digo que pasan por un “DUELO”. La mayoría de las veces me miran con cara de confusión y miedo y las excusas comienzan inmediatamente: “No, ¿por qué duelo? Yo estoy feliz por mi embarazo”, “No, no, si yo buscaba este embarazo”, “Noooooo, si un bebé es una bendición”… y mil más. Y la verdad es que yo no estoy diciendo que no sea verdad, pero vengo a desmitificar varias cosas y a normalizar otras.

Primero, puedes haber planificado tu embarazo todo lo que quieras, y puedes estar genuinamente muy feliz por eso, PERO NO ES NECESARIO QUE LO ESTÉS TODOS LOS DÍAS. ¿Por qué? Porque aquí viene lo que dije arriba: el duelo es porque TÚ PIERDES A TU MUJER PREVIA.

Me explico. Yo… Javiera, mujer no embarazada: puedo hacer lo que quiero porque no soy responsable actualmente por nadie. Hasta que ¡PUFF!, quedé embarazada. ¿Qué pasa? Pues, ya no puedo beber alcohol, ya no puedo comer sushi, ya no puedo hacer muchas cosas que me gustaban previamente. Y la sociedad me dice que tengo que estar feliz por eso porque el resultado es mi bebé… pero les cuento que no es así.

Es normal sentirse rara al principio, sentir que te estás postergando un poco. Es normal que te dé lata no poder comer sushi, o tener pena porque vas a tener que reorganizar tu casa y no vas a tener más tu escritorio, sino una cuna.

La sociedad te dice que tienes que estar feliz, y feliz y punto… pero yo te vengo a contar que no es así. Es normal sentir incertidumbre, sentir angustia, tener ganas de no ilusionarte respecto al embarazo por miedo a que pase algo, pero también es normal pasar por este duelo por perderte a ti como una mujer no gestante y pasar ahora a una persona con mucha responsabilidad por un ser que está creciendo dentro tuyo. El embarazo es una montaña rusa de emociones y ESTÁ BIEN SENTIRTE ASÍ, lo importante es que lo exteriorices porque que lo ocultes no significa que no está ahí.

Hace unos días veía una serie (obvio, yo también soy fanática… y si te preguntas cuál, es SUITS, T8), y hay una pareja que está tratando de quedar embarazada. Los dos se fueron a hacer exámenes médicos para saber que estuviese todo bien y al hombre de la relación le pidieron que dejara de hacer algo para aumentar las posibilidades de embarazo en su pareja. Él le prometió a la futura madre de sus hijos que no lo iba a hacer más, pero luego ella lo encontró haciéndolo de todas maneras.

Claramente esto gatilla una pelea muy grande en donde ella le dice que cree que no está preparado para tener hijos si es que no es capaz de dejar de hacer la ÚNICA cosa que se le solicitó que no hiciera. Y él le dijo: “¿POR QUÉ YO TENGO QUE RENUNCIAR A ESO QUE ME GUSTA?”

Uhh… y esta parte me encanta, porque ella saca sus garras y le dice: “¿Quieres que te diga a todo lo que estoy renunciando yo?: Al café, al queso, a mis tragos, al color de mi pelo… y sin mencionar el dolor de empujar una vida humana por un orificio muy pequeño”.

En ese minuto él quedó en shock y quizás recién comenzó a entender lo difícil que es para nosotras tener que sacrificar tanto por las gestaciones (insisto, por mucho que lo planeemos y queramos). Luego de eso tiene un pseudo final feliz, ya que él además de dejar la única cosa que le pidieron, empezó a hacer causa común con su pareja en algunas cosas, como la cafeína.

Es un detalle súper pequeño, pero para nosotras son los detalles que cuentan. El resto del mundo lo ve como algo “sin importancia”, pero uff… que cuesta no tomarse la cerveza helada o el café del Starbucks como te gusta. Y en realidad es cierto, después todo vale la pena, pero reitero: ESTÁ BIEN QUE TE SIENTAS TRISTE O MAL POR NO PODER HACERLO.

Dentro de la gestación también nos obligan mucho a sentir lo que DEBEMOS sentir y no lo que realmente sentimos. Me explico nuevamente: “Ay, pero no llores, tu bebé siente todo y le puede hacer mal”, “No, no te angusties, tu bebé lo puede sentir”, “Lo peor que puedes hacer es preocuparte, a tu bebé le puede pasar algo”.

Entonces, sumamos todo lo anterior: las culpas internas, la incertidumbre, la angustia… ¿MÁS ESTO? Paremos el show.

Mis preciosas, el objetivo de este blog es decirles que lo importante es que expresen sus emociones, porque no decir lo que sientas no va a hacer que desaparezca; solo va a hacer que te sientas peor respecto a eso. Por eso es importante que HABLES, es importante que EXPRESES LO QUE SIENTES, es importante que NO TE LO GUARDES. Y por eso es tan relevante que tengas gente que te apoye. Si es que no, siempre vas a tener a tu Tribu contigo, y por supuesto, a mí, tu matrona guía.

Javi

Matrona y apasionada por el acompañamiento integral de la mujer en sus procesos.