Recursos y herramientas personalizadas:

Tanto la mamá como su pareja reciben información de salud validada clínicamente (más de 1500 mensajes, que cada persona lee en promedio más de 4 veces) y acceso a herramientas digitales adaptadas a sus necesidades.

“Lo que más me ha gustado es que mi pareja también recibe información del proceso y de cómo estoy. Así, mientras yo cuido a mi bebé, él me cuida a mí.”